Mostrando las entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

martes, abril 22, 2014

Cuestiones al margen...



La clase teórica de ayer me dejó algunas cosas picando en la mente, por ejemplo en relación a la cuestión del conocimiento. Hay cosas que conocemos sin saber qué son exactamente o cómo es que las conocemos. De hecho no podríamos explicarlas, si nos lo propusiéramos, por más que las conozcamos. Y del mismo modo hay cosas que desconocemos, pero que además desconocemos exactamente de qué manera o en qué medida las desconocemos. Pongo un ejemplo, para que se comprenda mejor esto que estoy intentando decir: hoy en el trabajo me crucé con la historia de Nobuyuki Tsujii, un muchacho que nació en Japón en 1988, completamente ciego. Nobuyuki no sabe que en el video que ustedes pueden ver arriba de estas líneas él aparece vestido con un saco celeste. No sabe, por ende, si le queda bien o le queda mal. No sabe tampoco qué significa esto de lucir bien o mal. Y lo más curioso es que si sabe que es ciego, es porque se lo han dicho. Si se hubiese criado como Tarzán, o como George de la Selva, en medio de una jungla en la que no hubiese habido otros seres humanos, de hecho tampoco vería, el hecho concreto de su ceguera no se habría modificado... Pero él no sabría que es ciego. Es más: siendo Nobuyuki ciego (insisto: de nacimiento), se da la paradoja de que él no tiene manera de saber, exactamente, qué significa eso de ser ciego. Nosotros, que vemos este video, que leemos estas líneas, no sabemos en verdad cómo se siente la experiencia de ser ciegos, porque no lo somos; pero él, en cambio, no sabe lo que es ser ciego porque siempre lo ha sido. "Ciego es la persona que no ve", podría decirse a sí mismo. Pero al no saber él qué cosa puede llegar a ser ese "ver", la expresión carece para él por completo de sentido. Sabe que tiene cierta carencia, pero desconoce cuál es el sentido y la forma de esa carencia. Tampoco sabe qué aspecto tuvo ese hombre que se llamó Claude Debussy. Pero sabe en cambio interpretarlo de otra manera, a través de los sonidos.