jueves, junio 08, 2006

Parcial domiciliario II (“La Revancha”)

Acá van las consignas para el segundo parcial.

1) Aporte un fragmento de discurso de carácter poético, preferentemente de producción propia. En su defecto, asegúrese que sea un fragmento que por alguna razón en especial le sea particularmente cercano. A partir de aquí, realice un análisis de la relación que se establece entre aquello que nombre, quienes nombran y lo que es nombrado, considerando las temáticas vistas en clase y los textos de la materia.

Otras formas en que se podría haber planteado esta misma pregunta: ¿Qué problemas se plantean a partir del uso de la palabra y sus alternativas discursivas? ¿Qué relación se puede plantear entre la problemática de la palabra y la del yo?


2) "La única verdad es la realidad." (Sí, claro... pero, ¿qué es la realidad?)

La pregunta es común a todos, pero se puede elegir como disparador cualquiera de estos tres textos:

Texto a) “Nada parecía más inocuo que un cuadrado. Sus cuatro lados y sus cuatro ángulos iguales sugerían una esencia estable, sólida, óptima. Para los seguidores de Pitágoras, y quizás para Pitágoras mismo, el mundo estaba construido por ciertos "átomos matemáticos" organizados en estructuras eternas, perfectas y mensurables. Los pitagóricos construían, sobre la playa de su mundo lleno de luz, maravillosos castillos de arena. Como cada cosa era construida con estos "átomos matemáticos", que eran materiales enumerables, siempre se podía medir cada parte, de lo que debía resultar una relación con todo el resto que se podía medir matemáticamente. Por lo tanto, en el caso del cuadrado, nada hacía pensar que nos encontraríamos con dificultades para escribir el valor numérico de la relación entre la diagonal y el lado, expresado en el mismo sistema de unidad de medida. Como se sabe, este número no se puede escribir por entero y entonces, junto con otros que comparten la misma propiedad, es castigado con el epíteto de "irracional". La leyenda, los mitos, nos cuentan que al desventurado descubridor no le quedó otra cosa que el suicidio. No se ha podido saber si se mató trastornado por el horrible descubrimiento o si fue muerto por sus correligionarios temerosos del escándalo.” (Ruggero Pierantoni, "El ojo y la idea", Ed. Paidós 1984)

Texto b) El de Julio Cortázar, incluido en las fotocopias de la comisión que debieron conseguir al principio del cuatrimestre, ese del libro Historias de cronopios y de famas, titulado "Pequeña historia tendiente a ilustrar..." etc. En este último caso, la historia debe tomarse como descripción de una situación real.

Texto c) No hay texto. Aquí convalidamos la propuesta y desarrollo que ustedes quieran proponer sobre la pregunta.

En todos los casos la respuesta debe ser lo más completa posible, tomando en cuenta lo trabajado en prácticos y los textos de la materia.

sábado, junio 03, 2006

Arte como poiesis, catarsis, comunicación y aprendizaje



Wassily Kandinsky (1879-1940)es uno de los pocos artistas plásticos que además de dedicarse a su materia teorizaron sobre la misma. Vale la pena leer su tratado "De lo espiritual en el arte". Respecto de la obra de este pintor ruso surgió cierta disyuntiva en la clase del otro día, a la cual presumo que algo puede llegar a aportar el artículo cuyo vínculo pego abajo.

Reflexiones en torno de la visita a un museo

Por lo demás, aquí va el texto de Ernesto Sábato que trabajamos en la última clase:

"Somos Dioses cuando soñamos, y pordioseros cuando despertamos" (Holderlin, parafraseado por Sábato en Abbadón el exterminador)

Dice el periodista: Alguna vez Ud. señaló que los escritores sueñan por parte de toda la comunidad.

La respuesta de Sábato: Hay muchas clases de sueños; algunos son superficiales y otros más profundos. Estos últimos son los más verdaderos y significativos, también los más recurrentes. Los sueños son un gran misterio y han despertado el interés de la humanidad desde sus mismos orígenes. Los sueños son como rompecabezas. Y cuanto más profundos sean mayor será el número de interpretaciones que puedan hacerse de ellos. Ya se trate de los sueños de José en la Biblia o de las interpretaciones freudianas o jungianas. Y el que esas interpretaciones sean bien diferentes entre sí no significa que resulten falaces ni erróneas.

Uno puede decir cualquier cosa acerca de un sueño, pero nunca podrá decir que un sueño sea una mentira. Si acaso hay una verdad absoluta en el ser humano, ella se encuentra en sus sueños. ... Todos sabemos que los sueños nos ayudan a vivir y nos separan de las peores calamidades, ya sea que hablemos de homicidios, robos o incestos. Por ejemplo, un empleado cualquiera de una oficina sueña una noche que asesina brutalmente a su jefe con un cuchillo de cocina. Y eso lo alivia. Cuando despierta toma una ducha (se trata de un hombre limpio), se afeita, se viste para ir a la oficina y cuando llega saluda de un modo normal al hombre al que acaba de asesinar en su sueño.

Esto es lo que los pensadores griegos llamaban catarsis, una liberación durante la noche de algo que de otro modo podría empujar, por ejemplo, al homicidio. Ahora recordemos la enorme cantidad de casos de asesinato, incesto y perversión que aparecen en la novela de Dostoievsky Los Hermanos Karamazov, por citar un caso. Si el autor hubiese cometido una pizca de esos horrores en la vida real, hubiese terminado en un asilo o en prisión. Sin embargo, la comunidad respeta a estos escritores, les rinde honores y los premia y luego, cuando mueren, construyen estatuas en su memoria y ponen su nombre a calles, avenidas y barrios. ¿No es asombroso?

Es que el trabajo de la ficción, cuando es profundo, resulta una emanación del propio corazón del poeta. Como dice la expresión: Dios y el Diablo contendiendo por el ser humano. Esta lucha, descripta en los grandes trabajos de ficción, se aplica a cada lector, mientras que el conflicto último de la condición humana es siempre el mismo: amor y odio, rencor y envidia, ambición de poder, el problema de si Dios existe o no, etcétera. En el caso del oficinista que mencionamos antes, en el sueño mata a su odiado jefe y haciéndolo evita cometer efectivamente ese crimen. De la misma manera, cuando un lector lee un trabajo de un autor de ficción, los sueños más grandes de un escritor, se está ayudando a sobrevivir y a evitar sus peores intenciones. Es en este sentido que el escritor de estas historias extrañas sueña por toda la comunidad, convirtiéndose en su benefactor.

Un sueño es siempre poético. No en el sentido ordinario del término, que constituye un grave error. Pues uno llama poesía a lo que está escrito en verso. Pero lo que está escrito en verso no es necesariamente poesía. “Happy birthday to you”, por ejemplo. Y contrariamente, hay poesía en las grandes novelas, puestas, música y pintura. Deberíamos restaurar el antiguo sentido que los griegos le daban al término poiesis.

El arte comparte la misma raíz psicológica que los sueños: se trata de un mensaje que proviene del inconsciente, muchas veces de un inconsciente colectivo. Es contradictorio, ambiguo, fragmentario, pero es siempre una enorme y eterna verdad acerca del género humano. Es en este sentido que debe entenderse la frase del Eclesiastes que afirma que no hay nada nuevo bajo el sol, significando que el corazón humano es y será siempre el mismo. Por eso es que el arte no progresa en la misma medida y sentido que las máquinas o las computadoras.

Cuando despertamos de un sueño, o cuando el poeta regresa a la tierra (pues no podemos permanecer en el cielo, o en ese misterioso infierno, para siempre), entonces piensa con su cabeza, y ya no con su corazón, y muy a menudo se equivoca.


(Buenos Aires Herald, traducción del inglés: G.S.)

jueves, junio 01, 2006

De qué dignidad ontológica me hablan?

La dignidad ontológica del hombre. La expresión en sí es inocente. No pretende generar la polémica en la cual yo solo me embarco. Son muchos (somos: yo mismo he caído en la trampa) los que hablan con naturalidad de la dignidad humana, presuponiendo que ocupamos un lugar de honor en la creación, sea en términos biológicos, teológicos, cósmicos o intelectuales.

Pero hoy encuentro una selección de fotografías, algunas de las que la revista norteamericana LIFE considera las 100 más representativas de la historia del hombre, del daguerrotipo hasta acá. Y presiento que tiene que ver con todo lo que hemos estado viendo en la materia, y con muchas otras cosas que no llegaremos a ver: comunicación, humanidad, mapa y territorio, categorizaciones, ruidos, relaciones aberrantes, Einstein hablando de las pretensiones de la ciencia positiva como el modo de hacer el ridículo del hombre frente a los dioses. Completen ustedes la lista como más les guste.

Hablábamos días atrás de representación, de imágenes, de palabras. Luego de que el fotógrafo capturase la imagen, en una playa de Nueva Guinea, septiembre de 1943, de tres soldados sin vida tirados en la arena, la revista LIFE se pregunta en su editorial, al momento de publicarlas, cuál es el sentido de dicha publicación. Las razones dadas por la revista: "Las palabras a veces no son suficientes. Las palabras no son capaces de hacernos ver, o saber, o sentir cómo son las cosas que de hecho suceden". ¿Servirán las imágenes, en reemplazo de las palabras?

Quité otras imágenes previas del blog por razones obvias. Hay contrastes que serían ofensivos. Por lo demás, esto no pretende ser una consigna. No pido respuestas. Nada más que inviertan dos minutos de su tiempo para ver algunas de estas fotos. Una de ellas, por lo menos. Presiento que pedírselos es mi obligación como docente.


Otras imágenes para meditar:
Lynching 1930
Dead on the Beach 1943
Biafra 1969
Nagasaki 1945
Execution of a Viet Cong Guerrilla 1968
Anne Frank 1941

lunes, mayo 29, 2006

Decime cuál es tu nombre

“¿Será que nos ponemos nombres porque no podemos ir por la vida siendo sencillamente alguien?”, se pregunta Diana (alias D.B., incluso a pesar de ella). En algunos casos el nombre nos lo asignamos nosotros mismos (los famosos nicks, por supuesto), pero en otros nos son asignados por herencia, buena o mala fortuna, capricho de las circunstancias o coincidencia.

Florencia, te pido de antemano disculpas por lo que voy a escribir, pero estoy seguro de que alguna vez te habrás preguntado: ¿Y si mis padres hubiesen decidido ponerme de nombre Mónica?

Al resto: todos hemos escuchado hablar de Armando Esteban Quito, de Susana Oria, de Elena Nito, de Tomás Mate o de Benito Cámelas. Conozco el caso real de una chica llamada Dolores casada con un muchacho de apellido Cabeza...

Ahora bien, ¿qué sucede con un tipo llamado Roy Rogers Pereira, o con Hitler Aguirre, o con Desdichado Cortés... Por no hablar de Don Juan Antonio Nicasio Francisco Manuel Antonio Bernardo Mario Héctor César Higinio Molotov Gorki Iglesias Largo Abayubá Yamandú Zapicán Cajals Engels Seoane, que es el apelativo de una sola persona a pesar de tener nombre para repartir entre varias. ¿Le hace algo el nombre a la persona? ¿O es la persona la que le hace al nombre?

Les sugiero que entren acá .

Y en especial al artículo allí linkeado, al cual también puede entrarse por acá.

La cuestión sería: ¿Cuál les parece que sea el grado de identificación que tenemos con nuestros nombres? ¿Cómo nos afecta ser Fulano de Tal en lugar de ser Mengano Talcual? Y todo lo que quieran añadir a partir de la idea de la nominación del nosotros mismos.

jueves, mayo 25, 2006

Ustedes quieren conocer las notas?

Son siete: do, re, mi, fa, sol, la, si...

Próximamente, en los comentarios de este post.


(Adivinen a qué voy a dedicar este fin de semana,
incluido el jueves 25, feriado, Día de la Patria...)

sábado, mayo 13, 2006

Vil programa... ¿vil espejo?

No digo que se lo merezcan. No lo tomen, pues, como un castigo. Es que toda producción ficcional (y todo relato lo es, incluso la historia) es un reflejo de condiciones socioculturales que permiten que ella tenga lugar, y al mismo tiempo sirve luego como modelo para reproducir el marco en el cual se gesta. Algo así como lo que decíamos de Dios y el hombre, uno imagen y semejanza del otro, el otro imagen y semejanza del uno. Por eso es interesante analizar determinado tipo de construcciones de sentido, porque ellas nos hablan de cómo somos.

Como sea. La propuesta es que vean "Vil metal", un vil programa (no debería haber escrito esto último, pues debo guardar una mirada objetiva, pero así son las cosas: la objetividad no existe desde el momento en que todos nosotros somos sujetos, y es desde esta condición desde donde miramos el mundo) que solía o suele estar en el aire del canal América, los lunes por la noche, a partir de las 23:00.

Si no pueden verlo, hay un par de páginas en Internet donde el programita en cuestión es comentado. Por ejemplo en el sitio de Clarín.

Miren, disfruten (?) y hagan sus comentarios.

P.S.: Para quienes gustan de los enigmas matemáticos, en los comentarios #16 y #18 del post de las cuatro líneas y los nueve puntos tienen otros dos problemitas, uno más interesante que el otro (pero no les voy a decir cuál es cual).

martes, mayo 09, 2006

A veces con el humor se pueden decir cosas. O sea: no sólo de literatura y ensayos vive el hombre. O bien: desde hace rato tenía ganas de pasarles el link de este blog, porque sí, o porque de vez en cuando aparecen colgados allí textos divertidos, y este blog (hablo ahora del mío, o nuestro) es un servicio, y como tal para algo ha de servirnos. Pasen y vean:

click aquí

Otra cosa: ¿Qué les pasa esta semana, que están como ausentes? ¿Cansados de pensar, de escribir o sin ánimo para conectarse a the Internet? Y yo que pensé que lo de la carrera de Aquiles y la tortuga iba a prender... ¡Pónganse 1/2 pila, pongansé!...