viernes, octubre 30, 2015

Algunos teóricos desgrabados...

Los siguientes documentos corresponden a teóricos desgrabados y editados durante anteriores cuatrimestres. Las temáticas y desarrollos son perfectamente aplicables a la actual cursada, por lo cual se los incluye como material de lectura alternativo. Para descargarlos debería bastar con hacer click en cada uno de los enlaces siguientes.

Teóricos dictados por el Prof. Daniel Lutzky
Psicología de la Comunicación - Presentación de la materia
La problemática del sujeto en las Ciencias de la Comunicación
Jacques Lacan: Una teoría del sujeto
Sigmund Freud: Sus textos sociales
Sobre el sujeto y la influencia

 Teóricos dictados por el Prof. Germán A. Serain
El individuo, el sujeto y el otro
Conexiones y desconexiones en la comunicación

Complejidades en torno del esquema de la comunicación lineal de Shannon
De la subjetividad en su cruce con la estética
Realidad y desinteligencias en la comunicación

 Teóricos dictados por el Prof. Abel Vera Hidalgo
Introducción al constructivismo: La Escuela de Santiago
Introducción a la PNL (Programación Neuro-Lingüística)
Metáforas, comunicación y subjetividad
Constructivismo y Coaching ontológico

 Teórico dictado por la Prof. Graciela Szmerling
Cuerpo, sensibilidad y nuevas tecnologías

Experimentos sociales II

Les dejo varios materiales sobre los cuales estuvimos trabajando la clase pasada. En esta serie, algunos que tienen que ver con las empatías.

Por ejemplo: en este experimento social, un mendigo pide dinero en la calle. Luego, la misma persona, en el mismo lugar, realiza la misma acción, pero esta vez vestido como una persona sin mayores problemas económicos.


En este caso, una misma persona se desmaya en una plaza pública, en un caso vestido como una persona de clase media/alta y en el otro caso disfrazado de mendigo. Adivinen en cuál de los dos casos la gente acude pronta a brindar su ayuda...


He aquí los videos relacionados al experimento de reconocimiento del muñeco bueno/lindo/listo en contraste con el muñeco malo/feo/tonto. A los niños se les da a elegir entre dos muñecos idénticos, cuyo único rasgo distintivo es el color de su piel. El primero de los videos que van a ver está realizado con niños de México. El segundo fue recreado por la CNN con niños británicos. Les ruego que presten especial atención, en este segundo caso, a la reacción de la mamá de la niña. El tercero tiene la particularidad de estar realizado directamente con niños con rasgos afroamericanos.








Un último experimento. La idea sigue siendo indagar sobre parámetros que se relacionan con el comportamiento social. El psicólogo Social Albert Bandura quiso estudiar el aprendizaje social en los niños, es decir la forma en que estos aprenden por imitación. Bandura expuso a un grupo de niños a diferentes patrones de conducta de los adultos, algunas altamente agresivas y otras sin agresividad. Luego buscó estudiar si los niños repetían la conducta vista en el adulto cuando éste no se hallaba presente. Bandura confirmó cuatro hipótesis: 1) Que los niños que habían visto la conducta agresiva del adulto tendían a imitarla. 2) Que los niños que habían visto al adulto no agresivo eran menos agresivos incluso que el grupo control (aquel que no vio ningún modelo de adulto). 3) Que los niños eran más proclives a imitar la conducta del adulto si éste era de su mismo género. 4) Que los varones eran más proclives que las mujeres a exhibir conducta agresiva. Para el experimento, Bandura utilizó un conjunto de 36 niños varones y 36 mujeres. 24 niños fueron expuestos a conductas agresivas, 24 a no agresivas y 24 formaron el grupo control. La exposición a la conducta del adulto se hizo haciendo entrar a cada niño en una sala y se lo sentaba en un rincón rodeado de juguetes. Del otro lado de la sala se situaba el adulto con un muñeco Bobo. Allí los encargados de mostrar conductas agresivas dañaban verbalmente a Bobo y lo agredían físicamente, mientras que el modelo no agresivo jugaba con otros juegos e ignoraba completamente a Bobo. Pasado el momento de exposición al modelo adulto, los niños volvían a entrar en la salita. Los investigadores estudiaban la conducta de los niños midiendo la agresión que ahora ellos presentaban hacia Bobo. No parece demasiado difícil extender lo que se ve en esta experiencia a nuestro ámbito social cotidiano...



viernes, octubre 16, 2015

Experimentos sociales I: Milgram

Los dos primeros videos que les dejo aquí abajo son parte de la película I como Icaro, un policial negro que en su desarrollo reproduce, de manera ficcionalizada, el llamado Experimento Milgram. Tiene los correspondientes subtítulos, como para que puedan apreciar convenientemente de qué se trata.

Los otros dos videos que se reproducen más abajo son documentales. Les pido que centren su atención en la actitud de los sujetos del experimento, pues esa actitud es realmente reveladora. En el último caso, se trata de un programa completo que mezcla la lógica del Experimento Milgram con la de un reality show televisivo. Las preguntas que se plantean es quién determina, en un contexto social, cuáles son las reglas a seguir y, sobre todo, cómo se asignan las responsabilidades relativas a una supuesta autoridad.

Quedan abiertos los comentarios.








domingo, septiembre 27, 2015

Material para leer

Es verdad, una vez más olvidé decirles qué debían leer para la clase próxima (y ustedes, perversos, no me lo hicieron notar).

Lean, pues, el texto de Michel Henry sobre Marx y el marxismo. Gracias.

Fin del comunicado.

Adenda al comunicado:

Para complementar lo que charlábamos acerca del avance de las tecnologías, un par de videos divertidos, como para matizar la cuestión marxista, que a esta altura de las circunstancias... Bueno, eso.


Niños que reaccionan a un teléfono de disco:



O a una vieja computadora:




O a un walkman:

domingo, septiembre 20, 2015

Materiales varios para leer la fenomenología.

Les dejo por aquí algunos videos como un aporte adicional al tema de la mirada del otro. Son distintas aproximaciones al tema, pero creo que de algún modo todos aportan algo.

Veamos... Tenemos, por ejemplo, una vieja publicidad:




Tenemos también un programa de filosofía en TV...




Y aquí otro, un poco más moderno y a la moda, con cosas que tienen que ver con cultura afectiva:




Les dejo además un texto de Milan Kundera, que complementa el de Alain Finkielkraut.

Y finalmente un segundo enlace a un fragmento de entrevista a Humberto Maturana que a nuestro titular Daniel Lutzky le pareció interesante.

Ah, y un último video, que también tiene que ver con todo este asunto de los fenómenos sensibles, pero que alguna vez me sirvió además, en lo personal, y me gusta tener presente.





jueves, septiembre 10, 2015

En este lugar...

...pueden dejar sus imprsiones respecto de qué les pasó con el ejercicio que hicieron al finalizar la última clase. El hecho de mirar, de ser mirados, de imponer una identidad al otro y de recibir la imposición de una identidad por parte de ese otro que nos miraba.

Recuerden que la clase que viene estaremos trabajando el texto "La sabiduría del amor" de Alain Finkielkraut.

jueves, septiembre 03, 2015

Sobre la repugnancia y las diferencias...


Barbara, a quien supongo estudiante de Ciencias Sociales, publicó ayer esta fotografía en un grupo de Facebook de la Facultad. El texto solamente decía: "Se llamaba Aylan y tenía 3 años."

Me llamó poderosamente la atención el rechazo que muchos compañeros suyos expresaron ante la publicación. Muchos comentarios del tono "Saquen esa foto", ·"No es necesario el morbo", "Sabemos lo que pasa y ya bastante tenemos con los medios", etcétera.

Hice mi aporte. Escribí: "Un espanto. Hiciste bien en publicarlo acá, Barbara. Dicen que somos parte de Ciencias Sociales. Si esto no es objeto de estudio para una Ciencia Social, no sabría decir para qué mierda sirva lo que estudiamos."

Alguien respondió, casi de inmediato: "No, esto que posteó es pura mierda sentimental. No un objeto de estudio como una noticia o datos."

No respondí, pues comprendí que era una batalla perdida desde el vamos, pero no pude evitar pensar: "Pelotudo, se llamaba Aylan, tenía tres años y murió ahogado por intentar escapar de una guerra, ¿qué otros datos necesitás?"

De repente me vino a la mente un ensayo de Carlos Eduardo Figari que leí hace unos pocos días, titulado "Las emociones de lo abyecto", que habla acerca de la repugnancia. Dice que todo aquello que el cuerpo humano secreta o excreta, mierda, orines, vómito, mucosidades, sangre menstrual, pus, sudores, lagañas, nos repugna. La excepción a esta regla sería el llanto, que no casualmente, según el autor, es la única de todas las materias enumeradas que sólo genera el ser humano. Esta diferencia le daría cierta dignidad. Así que si al mirar la fotografía del cadáver de Aylan te dan ganas de soltar una lágrima no la contengas. Todo lo demás es propio de la animalidad, y es desagradable. 

Pero además hay otra distinción: con excepción del semen, que de todos modos pierde su dignidad vital reproductiva al ser eyaculado fuera del cuerpo de la mujer, se trata en todos los casos mencionados de sustancias que el cuerpo expulsa como materia de desecho, sustancias muertas e inútiles. Por eso nos asquean, del mismo modo que nos asquea un cadáver, que desde el momento de serlo ha perdido su dignidad humana para comenzar a convertirse en materia putrefacta.

Pero estos inmigrantes, Aylan, sus padres, sus coterráneos y tantos otros expulsados por diversos motivos del sacrosanto templo de la sociedad civilizada en todas partes del mundo, incluso aquí cerca, a la vuelta de la esquina, han comenzado a ser materia putrefacta para el sistema incluso antes de haber muerto. Pero son, ni más ni menos, lo que este sistema desecha.

Esta mañana encuentro, sobre el mismo tema, algunas imágenes más poética y políticamente correctas. Por ejemplo, en el portal de un colega:


Es mucho mejor. No insulta la sensibilidad de nadie, ni la del muerto (¿pero es que antes, cuando estaban vivos, les habíamos dado esa dignidad que ahora reclamamos para ellos después de muertos?) ni sobre todo la del vivo. Sin embargo, es una imagen falaz: porque en la realidad no se trata de una mariposa, sino de miles de ellas. Una plaga, podría decirse, desde el punto de vista de nuestra sociedad capitalista. Pero esto el dibujante no lo expresa, porque no sabría cómo salir de la paradoja: una mariposa es poética; miles y todas juntas ya producen recelo, pues se leen como una amenaza. Y de las amenazas uno se defiende, o las aniquila.

Entonces, precisamente en este punto, es donde la fotografía puntual, los datos concretos, cobran mayor sentido: No se trata de mariposas. Se llamaba llamaba Aylan, tenía tres años y murió ahogado por intentar escapar de una guerra, ¿qué otros datos necesitás, pelotudo?

Me preocupa que nos amparemos tanto en la comodidad del no ver, que no guarda distancia con la comodidad del no saber. O saber, sí; pero en un nivel de abstracción teórica que en definitiva nos permite no enfrentarnos a la cruda realidad de los hechos: el otro no es tan diferente de nosotros mismos, y sin embargo no estamos preparados para hacernos cargo de él. Hasta tanto estemos listos, entonces, si es que algún día llegamos a estarlo, preferiríamos que no nos muestren estas cosas, gracias...

Hoy la escritora Fernanda García Lao publica en su Facebook: "¿Por qué ese nene y no los que mueren a diario en barcos y pateras? El capitalismo genera su propia iconografía del dolor. Se lamenta un rato. Después sigue masticando."

Pues bien, según un bello texto que escribió en su momento José de Saramago en sus "Cuadernos de Lanzarote", no tenemos tanto lugar en el alma como para compadecernos por todas las innumerables víctimas que todos los días produce nuestro mundo. La cantidad nos desborda y, a la larga, nos insensibiliza. Entonces, decía, es sano poder focalizar en una víctima puntual, cualquiera que sea, para que la conciencia fructifique, incluso a sabiendas de que son muchos, muchísimos más los casos. Tomar verdadera conciencia de uno solo de estos casos, ya es mucho más que insistir en seguir con los ojos cerrados ante el horror.

Es verdad: una fotografía no cambia (casi) nada. Y uno no cambia con la foto. Aunque sí puede cambiar con la eventual reflexión que esa fotografía genere. De hecho todos somos en cierto punto culpables, porque muchas de estas muertes se realizan en nombre de la cultura a la cual pertenecemos, y que sostenemos a través de nuestras prácticas y decisiones políticas. A través de nuestras lecturas de quién es el diferente.