domingo, septiembre 15, 2013

Amorosos adictos

En relación a una de las tantas cosas que charlábamos en nuestra última clase, Mariela me hace llegar el siguiente artículo por mail, titulado "Pura Química", sin asignación de autor:

El amor no es un asunto del corazón, como suele decirse, sino del cerebro: cuando nos enamoramos, en el órgano encefálico se activan doce zonas y se desencadena una serie de poderosas reacciones químicas. La ciencia ya está en condiciones de explicar en detalle qué pasa en el cuerpo y por qué el amor nos vuelve “irracionales”.

"Es hielo abrasador. Es fuego helado. Es herida que duele y no se siente", así definía Quevedo la pasión amorosa. Los poetas, escritores, pintores y músicos han nombrado al amor de una y mil formas a lo largo de los siglos. Ninguna otra emoción humana ha provocado la inspiración de los artistas tanto como ésta. Y sin embargo, en la actualidad la ciencia confirma que ese auténtico tsunami emocional que sucede a los encuentros entre personas enamoradas es, en principio, resultado de reacciones físicas, causadas por hormonas que actúan como neurotransmisores y que aumentan en los momentos más placenteros de la vida.

En concreto, intervienen la norepinefrina, la dopamina y la feniletilamina. Éstas son la base de este proceso interno que tiene repercusiones a nivel de la emoción, los sentimientos y, finalmente, las conductas. Se trata, en rigor, de un conjunto de reacciones emocionales basado en descargas neuronales (electricidad) y hormonales (donde intervienen sustancias como la dopamina, norepinefrina y bajos niveles de serotonina), lo que se traduce en una suerte de revolución interna que convierte lo racional en irracional, la prudencia en torpeza y la serenidad en nerviosismo: los signos del enamoramiento.

La feniletilamina es un compuesto orgánico de la familia de las anfetaminas que tiene la capacidad de aumentar la energía física y la lucidez mental. El cerebro responde a tal compuesto con la secreción de dopamina (que inhibe el apetito), la norepinefrina y la oxitocina, que permite a los enamorados permanecer horas coqueteando, haciendo el amor o conversando sin percibir sensación de cansancio o sueño. El inglés Henry Dale descubrió en 1936 esta sustancia fabricada por el cerebro –la oxitocina, producida por la hipófisis, aunque también por otros órganos del cuerpo- que también tiene la capacidad de producir contracciones uterinas y tiene una participación clave durante las relaciones sexuales, ya que aumenta en la mujer la lubricación vaginal y en el hombre participa en la capacidad de erección y la producción de testosterona (los niveles máximos de oxitocina aparecen durante el orgasmo y en los instantes posteriores al mismo). Hay quienes la llaman “la hormona del amor”. Un dato interesante es que la presencia de oxitocina estimula y fortalece al sistema inmunológico, potenciando las defensas naturales del cuerpo contra el estrés y agentes extraños (al incrementar la cantidad y las funciones que cumplen los monocitos, una variedad de glóbulos blancos y principales soldados del sistema de defensa). Peter Klaver, de la Universidad de Zurich, comprobó que esta hormona es necesaria e importante para crear sentimientos de confianza, vínculos de amistad y en el marco de la sexualidad humana. Los sentimientos románticos irracionales también pueden ser causados por la oxitocina, una hormona sexual que participa en la sensación de orgasmo y en el acercamiento. Una curiosidad: la oxitocina ya se usa a nivel experimental en forma de spray nasal en el tratamiento de las personas tímidas, para facilitar el acercamiento a los otros.

La dopamina, otra de las sustancias en juego, se activa en el enamoramiento: se trata de una hormona clave en el sistema de recompensa del cerebro, porque estimula la red de células vinculadas al placer -y las adicciones-. Esto explica también en parte por qué ante rupturas indeseadas o imprevistas, el enamorado puede sufrir una suerte de síndrome de abstinencia, parecido al que sufren los adictos cuando son privados de su droga. Los efectos de la adrenalina y noradrenalina, vinculadas a la euforia inicial de las relaciones, también hacen notar sus efectos: el corazón late más deprisa, la presión arterial sistólica sube, se liberan grasas y azúcares para aumentar la capacidad muscular y el cuerpo genera más glóbulos rojos a fin de mejorar el transporte de oxígeno por la corriente sanguínea.

Según han documentado los antropólogos en 147 sociedades humanas, el amor romántico empieza cuando un individuo empieza a mirar a otro como algo especial y único. Luego el amante sufre una deformación perceptiva por la cual agiganta las virtudes e ignora las sombras del otro. Pero con el pasar de los meses, el organismo va haciéndose resistente a estas descargas y reacciones, lo que provoca el fin de la etapa de conquista y enamoramiento y va dando paso a la del amor, que puede alcanzarse o no. Así como en la primera fase se imponían el deseo ardiente, la sensación de euforia y la atracción -relacionados con altos niveles de feniletilamina, dopamina y norepinefrina, adrenalina etc.- la relación duradera se vincula a la oxitocina y la vasopresina. La testosterona, es una hormona también importante en lo relacionado al deseo sexual tanto en el hombre como en la mujer (a pesar que se la considera clásicamente una hormona masculina).

Se calcula que el período de enamoramiento dura de 2 a 3 años, hasta que la atracción bioquímica decae. Es entonces cuando comienza la segunda fase en que las endorfinas -de estructura similar a la de la morfina y otros opiáceos- confieren la sensación común de seguridad, apego y paz. Por supuesto que los factores psicológicos intervienen en este proceso, sobre todo en el plano de las elecciones de pareja –que se sustentan en modelos forjados durante la niñez y la adolescencia, de acuerdo a experiencias tempranas como la relación que la persona mantuvo con sus padres y con sus primeros vínculos amorosos, y en la interpretación que la persona hace de las vivencias por las que atraviesa. Pero es innegable que la química del cuerpo acompaña este proceso y potencia ciertos aspectos que hacen del amor eso que en definitiva es: un misterio. Un sueño idílico o una tormentosa pesadilla; siempre, una experiencia transformadora e intensa.

Finalmente, una pregunta inquietante: ¿en el futuro podremos tomar una pastilla para enamorarnos de otro, con o sin su consentimiento? Hay quienes opinan que técnicamente sería posible.

jueves, septiembre 12, 2013

Desnudeces

Más de una vez les habrá pasado de soñar que andan desnudos por el mundo, y es probable que hayan sentido vergüenza por eso... (en realidad no estoy desnudo, diría Descartes, pues se trata sólo de un sueño; pero la vergüenza que siento, curiosamente, ella sí existe y es legítima, e incluso me demuestra que existo). En el análisis psicoanalítico, esto suele ser interpretado como una clara expresión de un sentimiento de indefensión, de saberse expuesto y desarmado. Porque la desnudez es eso: estar desarmado ante la mirada del otro. Pero no en todos los casos funciona así. Hay personas para las cuales estar desnudo puede funcionar como una reafirmación, ante la indefensión de un otro que ante esa misma desnudez se sintiese cohibido. Algo así como decir: "yo me animo a algo a lo cual vos no te animás".

Spencer Tunick es un fotógrafo. En mi opinión, y la de muchos otros, también es un artista. Pero fundamentalmente, para muchísimas personas, es el nombre de una excusa. Tunick fotografía personas desnudas. Por lo general, multitudes desnudas, en contextos urbanos en los cuales un desnudo es algo que escapa de lo normal. Si buscan el nombre de este fotógrafo en internet, en la opción de buscar imágenes de Google o Yahoo, podrán ver algunos de sus trabajos. También pueden visitar su página web a través de este vínculo. Miren sus fotos.

También pueden ver estos videos, que comentan la experiencia realizada en México. Presten atención, sobre todo, a las declaraciones de los participantes.
Video 1 - Video 2 - Video 3 - Video 4

Alguna vez Tunick también estuvo en Buenos Aires. Pero al parecer la cobertura de los medios mexicanos fue mejor. Por eso propuse los videos que propuse.

La desnudez claramente guarda una íntima relación con el tema de la mirada de los demás. En un mundo donde todos fuésemos ciegos, la desnudez claramente tendría un significado muy diferente. Podríamos pensarlo también en función de la cosmogonía cristiana y el hecho de que el pecado original guarde una relación directa con la desobediencia, atada al conocimiento (esto es, en ambos casos: con la pérdida de la inocencia) del saberse desnudos ante la mirada de el Gran Otro. Curiosamente, una vez perdida la inocencia, la rebelión pasa a estar representada, en la misma cultura, ya no por el cubrirse, sino por el exhibirse sin pudor. Tal vez, porque del mismo modo que en su momento el conocimiento fue poder (conozco que estoy desnudo), también la superación del pudor es una demostración de fuerza (poder imponerse ante la mirada del otro). Dejen los comentarios que les parezcan convenientes, en cualquier caso.

jueves, septiembre 05, 2013

miradas 2

En esta entrada les pido que anoten que les pasó cuando leyeron los que ese otro escribió sobre ustedes...

jueves, agosto 29, 2013

miradas

Anoten acá sus impresiones sobre el ejercicio que hicimos hoy en clase.

viernes, agosto 23, 2013

Equipos (Lugar para la socialización)

Para la realización del trabajo de investigación de la materia, es necesario que conformen equipos de entre cuatro y seis personas. Les dejamos esta entrada para que ustedes puedan, en los comentarios, hacer propuestas temáticas y comenzar a acordar grupos en función de los intereses comunes que eventualmente se vayan planteando.

Post Scriptum: Respecto de los temas que se vienen proponiendo en los comentarios de esta entrada...

1. "El amor en tiempos de Facebook": Aprobado. Como señalé antes, da para trabajar particularmente sobre el tema del cuerpo ausente y las proyecciones imaginarias, pero también sobre la liberación del peso de la mirada del otro. Habría que ver cómo se definen los grupos de observación.

2. "El desencuentro amoroso": Está perfecto. Habría que plantear mejor desde dónde se abordaría la cuestión. Pero sin duda tendría que ver con la proyección imaginaria sobre el otro (lo que quiero que el otro sea y lo que finalmente verifico que es). También habría que ver cómo se arman dos grupos de observación que presenten cierto antagonismo.

3. "Identidad dentro de una colectividad": El tema está muy bien. Como adelantó Tamar, se trataría de ver, por ejemplo, dentro de una colectividad (ella plantea la armenia; pueden plantearse otras o incluso varias dentro del mismo trabajo) existe un sentido de pertenencia y de arraigo a las raíces familiares, al punto de que, por ejemplo, solo se admita la formación de parejas dentro de la misma colectividad.

4. "Amor entre amigos (el pasaje de una amistad a una relación amorosa y viceversa": Ok. Revisemos criterios.

5. "Amistad entre el hombre y la mujer / Amistad con derecho a roce". Ok. Habría que ver cuál es el conflicto que se plantea en este caso.

6. "Falta de demostración de cariño dentro de una pareja". O más ampliamente: Valor de la exteriorización del amor como manifestación visible en el desarrollo afectivo de una pareja. Ok. Revisemos criterios.

7. "Dimensión amorosa de la atracción hacia un líder, político o de otra índole". Ok. Revisemos criterios.

8. "Sentimiento del hincha de fútbol": El tema enmarca dentro de las definiciones identitarias del propio hincha en tanto tal hacia sí mismo, hacia sus "iguales" y hacia el otro que pertenece a un equipo diferente como un adversario. Para que el trabajo sirva será necesario aproximarse a casos medianamente extremos. En este caso además de las entrevistas habrá que generar un trabajo de observación de campo, dado que se presupone que el entrevistado no podrá dar información objetiva sobre sí mismo.

9. "Modos de vivir el descenso de un club de fútbol". No me parece pertinente, en tanto enmarca en el caso anterior y alude sólo tangencialmente a la relación con otros.

miércoles, agosto 21, 2013

Algunos textos y una pregunta: ¿De qué le sirve a un cientista social estudiar Teología?


Sabido es, por más paradójico que parezca, que el sentido de las obras de arte no le pertenece a los artistas que las crean, sino a quien se apodera del mismo. En el caso de la famosa escultura de León Ferrari, por ejemplo, en la cual aparece un Cristo crucificado en un cazabombardero estadounidense, allí donde algunos se han empeñado en ver blasfemia, yo siempre he visto una imagen profundamente religiosa, feroz crítica a una iglesia y una sociedad que no ha terminado de entender el sentido del Dios del catolicismo. Ferrari, acaso esté de más decirlo, era un declarado ateo. Pero a mí me gusta imaginarlo ahora mismo discutiendo allá arriba sobre Teología y otras cuestiones relativas al mundo de los hombres y los dioses. En este acto me declaro creyente. No aclararé creyente en qué.



Cosa curiosa: en los comentarios a otra entrada, alguien pregunta: "Hola vos sos Germán Serain (quien diste clase hoy) o no? No se entendió eso, si también te llamás Germán y el titular posta no va a poder dar clase, o si era todo una joda." Mi respuesta: "Estimado anónimo/a: Todas y cada una de las cosas que yo diga en clase podrán ser tenidas como verdades relativas, o como mentiras parciales, como bromas, como alegorías, etcétera, y todo será cierto, lo cual no quiere decir, insisto en esto, que la posición de la cátedra o de la comisión pase por el relativismo. Tal como dije, una misma persona jamás podrá bañarse dos veces en las aguas de un mismo río, porque el río, en el devenir de sus aguas, nunca será el mismo, pero tampoco será igual la persona que se bañe dos veces en esas aguas, en dos diferentes momentos de su existencia. Entonces, por más que mi documento asegure que yo sigo siendo el mismo que dio clases el año pasado, o el anterior, y más allá de que seamos seres históricos, que cargamos inevitablemente con el peso de nuestra experiencia, también es verdad que todos cambiamos constantemente, a veces mucho, de la noche a la mañana, y es en ese sentido que dije que yo ya no era (no soy) el mismo. Espero se haya entendido mejor ahora." Creencias. Especulaciones. Confusiones. Estar desorientado y sin saber qué bondi hay que tomar para seguir. Y esto en el mejor de los casos, que lo peor será creer que se está seguro.

Se me ocurrió una pregunta genial para un final. Anoten: ¿Para qué le puede servirle a un comunicólogo, o a un cientista social en general, tener algún conocimiento relativo a Teología? Les dejo aquí la pregunta, que de hecho es lo que le da sentido a este posteo, como para que la debatan un poco en los comentarios, ya que el texto de René Descartes que hemos de trabajar, sus Meditaciones metafísicas en las que se demuestran la existencia de Dios y la inmortalidad del alma, habla tanto de Dios, y nosotros haremos en alguna medida lo mismo, no porque seamos creyentes (que sí lo somos, de más está decirlo, aunque no vayamos a aclarar en qué, y acaso ni siquiera los sepamos a ciencia cierta), sino como para demostrar que somos una cátedra políticamente incorrecta.

Ah, otra cosa... Les dejo también los enlaces a otros dos textos que vamos a sumar a la bibliografía. El primero de ellos, que es obligatorio, es de un pensador anarquista francés llamado Sébastien Faure (1858-1942) y son sus Doce pruebas de la inexistencia de Dios. El otro, que es de lectura optativa, es el texto más conocido de René Descartes y es su famoso Discurso del método para quien desee repasarlo.

¿El video que aparece debajo? Supongo que tiene que ver con la pregunta que se ha planteado. O por lo menos esa es una de las posibilidades.



sábado, agosto 10, 2013

Regalo de bienvenida...


En uno de los varios grupos de la facultad que hay en Facebook, alguien subió un material muy interesante, que quiero poner a disposición de todos ustedes. Se trata de una colección de libros digitalizados, en formato PDF, que seguramente encontrarán más que interesantes.

Para descargar la coleccción completa, pueden hacer click en este enlace.